Una mala higiene dental puede traerle graves consecuencias

Las enfermedades dentales, orales y maxilofaciales son las enfermedades más comunes que se encuentran en la práctica con pequeños animales. Estas condiciones producen un dolor significativo, así como infecciones locales y potencialmente sistémicas. Como tal, la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA por sus siglas en inglés), considera que las enfermedades dentales que no reciben tratamiento representan una preocupación importante para el bienestar animal. 

El cuidado diario de los dientes de nuestras mascotas es importante no solo por higiene sino también por su salud. Una dentadura sana y limpia es sinónimo de estar haciendo lo correcto

Cómo cuidar la salud dental de tu perro

La limpieza dental de tu perro es esencial. En nuestras manos está el prevenir sus dolores al masticar un hueso, evitar trastornos en la digestión alimenticia, alteraciones en las válvulas del corazón o problemas cardíacos, infecciones que podrían ser realmente graves en órganos como los riñones, evitar el mal aliento consecuencia de la infección bucal, etcétera. Unos minutos de nuestro tiempo pueden ser de gran ayuda.

A veces esos cuidados no son suficientes con la pasta de dientes o cepillo y por ello se recomienda una vez al año acudir al veterinario y que sea él quien dictamine si nuestro perro necesita una limpieza más a profundidad, ya que el descuido y la falta de atención hacia su salud dental puede traer consecuencias fatales. 

Dientes de leche

Los cachorros tienen 28 dientes de leche. Éstos cambian su dentadura entre los cinco y los nueve meses de vida pero, a diferencia de lo que ocurre en los niños, en el caso de los perros este proceso pasa desapercibido, ya que en muchas ocasiones el cachorro se traga la pieza a sustituir. Durante el primer año de vida tu cachorro se enfrenta a grandes cambios dentro de su boca, siendo la muda de dientes una de la principales molestias.

A partir de las primeras dos o tres semanas de edad, los dientes de leche empiezan a salir a través de las encías, comenzando por los incisivos, seguidos de los caninos y finalmente los premolares. Todos los dientes de leche deben estar en su respectivo lugar alrededor de las ocho semanas de edad. Existen muchas maneras de ayudar a un cachorro en el proceso de dentición. A imagen y semejanza que en los humanos, desde el primer momento hay que controlar la evolución de su dentadura. La observación es la mejor forma de prevención de males mayores. Cualquier diente de leche que no cae o se resiste a ello puede dar paso a los llamados «dientes de leche retenidos» o tener dos dientes en un espacio destinado a uno solo son algunos casos. Una forma de saber cuándo cambian de dientes los perros es porque suelen morder con más frecuencia los objetos.

Cepillo y pasta

Los perros necesitan acostumbrase al cepillado dental muy gradualmente, y hay que asegurarse de que aprendan a disfrutar de la experiencia. Cada perro es único y el entrenamiento debe adaptarse a su ritmo. Hay que tener cuidado al introducir los dedos en la boca del perro. No es aconsejable hacerlo en perros agresivos o con tendencia a morder. Como en el caso del baño una buena primera experiencia es motivo para hacer las cosas correctamente. Hay que armarse de paciencia y con calma, el animal lo debe tomar como un juego y nunca como un castigo. ¡Ojo¡ la pasta a emplear no debe ser de uso humano, en las tiendas de mascotas encuentras la apropiada para ellos.

Procedimiento del cuidado dental de tu perro:

Lávese las manos y ponga un poco de pasta de dientes en su dedo índice

•Deje que el perro lama la pasta de dientes de su dedo

•Repítalo varia veces

•Ponga pasta de dientes en su dedo índice, introducir suavemente en la boca del perro y deslizarlo por la superficie de los dientes y las encías

•No introduzca el dedo más allá del punto en que su perro se sienta cómodo

•Repetirlo varias veces

•Con suavidad, sujete el hocico del perro para que deje de lamer

•Empiece a cepillar suavemente sólo los colmillos, con movimientos verticales y con el cepillo de dientes en ángulo hacia la línea de la encía, lleve el cepillo desde la encía hasta el extremo del diente

•En esta etapa, evite cepillar los incisivos ya que éstos constituyen la zona más sensible de la boca

•Como en la etapa anterior, comience cepillando los caninos (movimientos verticales)

•Avance suavemente a lo largo de los dientes posteriores a los caninos realizando un movimiento circular. No llegue más allá del punto en que el perro se sienta cómodo

•Cepille los dos lados de la boca

•Para una protección máxima, hay que cepillar los dientes todos los días.

Juguetes saludables

No podemos olvidarnos de los juguetes dentales. Éstos además de entretenerles y divertirles, son saludables. No solo porque favorecen que tu mascota haga ejercicio físico o desarrolle su capacidad mental; sino también porque mantienen sus encías y dientes en buen estado. En tiendas para mascotas puedes encontrar una amplia gama de productos destinados directa o indirectamente a la salud bucal de nuestros amigos perrunos. Cepillos y pastas de dientes, limpiadores y sprays, juguetes y snacks dentales. 

¿Qué se debe tener en cuenta para el cuidado dental de un gato?

La mayoría de estudios y consejos de expertos coinciden en que el cepillado regular de los dientes del gato es fundamental para garantizar su salud bucodental.

El mejor antídoto para combatir una enfermedad dental es que no llegue a sufrirla nunca. Por ello vamos a hablar de los cuidados dentales que debe recibir un gato y de qué forma prevenir cualquier afección en su boca, encías o dientes.

La alimentación y los complementos alimentarios

Uno de los puntos muy debatidos en cuanto a la salud bucodental del gato es la influencia que tiene la alimentación en ello. Una alimentación, sana y equilibrada, es clave en la salud del minino en todos sus aspectos y los dientes no están exentos de ello. 

La mayoría de gatos caseros se alimentan de pienso o comida seca o comida húmeda. La forma que tienen los trocitos de pienso o croquetas de comida seca es más bien pequeña, por lo que hace difícil que el gato mastique a la hora de comer. De hecho, seguramente hemos visto que nuestros gatos a veces ni hacen ruido al comer pienso, sino que engullen directamente.

Varios estudios, como el de la Universidad de Ciencias Agrícolas y Medicina Veterinaria de Rumania, indican que cuando la comida seca entra en contacto con la saliva del gato, deja un residuo de carbohidratos y polisacáridos en su boca que estimula el crecimiento de sarro y placa.

3 cosas principales en el cuidado dental de los gatos son:

1.    El cepillado frecuente

2.    La alimentación y los complementos alimentarios

3.    Las revisiones regulares al veterinario

Existen cepillos especiales para gatos, pero también pueden ser útiles los que usamos de viaje o los cepillos para niños. Lo importante es que sea lo suficientemente pequeño para que puedas manejarlo bien y no sea muy molesto a la hora de introducirlo en la boca del minino.

Hay quien usa dedales de tela especial en los que no se necesita pasta, o dedales de silicona, o un algodón o tela vieja para frotar. Lo óptimo es usar un cepillo adecuado, pero si finalmente usas una de estas herramientas, asegúrate de que la limpieza se está llevando adecuadamente ya que puedes cometer el error de “acariciar” o pasar por encima de la suciedad, sin limpiar del todo bien.

Otra cosa importante para tomar en cuenta es la pasta de dientes. Es importante que no uses pasta dental para humanos, ya que los componentes y la cantidad de flúor de nuestra pasta de dientes pueden resultar muy tóxicas para los gatos.

El veterinario te podrá recomendar alguna pasta dentrífica adecuada. Son pastas que no se escupen (sería bastante difícil enseñar al gato a hacerlo por lo que la puede tragar sin problemas) y además su sabor es aceptable para ellos.

Para conseguir cepillar los dientes de tu gato, lo mejor es acostumbrarlo desde pequeñito, pero nunca es tarde si tienes paciencia y sigues estos trucos:

  • Para que el gato se vaya acostumbrando, se puede dar a probar la pasta dentrífica durante unos días, solo la pasta sin cepillo ni nada. Así ya le resultará familiar.
  • Para que no sea muy agresivo, días previos al primer cepillado se puede ir probando tocar los dientes suavemente, solamente con los dedos. Poco a poco se podrá ir incrementando, tocándole más, abriéndole un poco la boca, etcétera. Siempre intentando que sea lo menos molesto posible para el minino. Y cuando esta parte esté aceptada, ya se podrá ir introduciendo el cepillo o el utensilio que se vaya a usar en el cepillado, al principio solamente como toma de contacto sin pasta y sin cepillado.
  • Al poner en práctica los consejos anteriores se puede incorporar también el probar una postura cómoda para el gato y para ti. Además de ello, siempre es recomendable ir hablando al gato con voz dulce, acariciándolo, que se vaya habituando a la situación de manera agradable, no forcejeando ni molestándolo. Como el cepillado no les suele gustar demasiado es importante crear un ambiente amigable.
  • Después de varios días que se han ido probando los consejos anteriores, ya se puede intentar cepillar los dientes al gato con un poco de pasta especial, con firmeza pero siempre con suavidad.

 La forma en que se debe cepillar los dientes de tu gato es de arriba a abajo, desde la encía hacia afuera, como hacemos con nuestros dientes. Para que la suciedad y los restos de comida no se queden en la parte que hay entre la encía y el diente y provoquen sarro.

Hay expertos que recomiendan que se cepille por lo menos una vez a la semana, y otros que sugieren hacerlo de dos a tres veces por semana, así como a diario. Cada uno puede ver la disponibilidad que tiene para hacerlo, y también comprobar los resultados.

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